From El deshagogo

En defensa de la niñez y la familia

Por Pablo Américo.
La ESI es un derecho conquistado hace más de una década y que aún aguarda por su plena implementación. La ESI es por y para los niños de nuestro país. Y frente a ella, un grupo de adultos desencantados con el rumbo del mundo buscan aferrarse a órdenes en descomposición, intentando desesperadamente darle sentido a una sociedad que ya no comprenden.

“Elogio de la abundancia”, o cómo dirigirnos a un público que pueda comprar nuestros libros

Por Javier Lamónica.
Hace un tiempo me vengo encontrando con una serie de textos de difícil clasificación. Digo que me vengo encontrando, porque no es que salga a buscarlos sino que se trata de productos como mucha publicidad, de esos que solemos ver en las mesas de novedades, y cuyos autores y autoras circulan por los medios de comunicación como si se tratara de verdaderos rockstars. Lo llamativo del hallazgo es que se trata de trabajos que podríamos ubicar dentro del campo pedagógico, y bien sabemos que este tipo de contenidos no circulan con tanta visibilidad. De modo que en un primer momento me acerqué entusiasmado, porque veo con cierta preocupación la endogenia que habita la producción científica y porque estoy convencido de la necesidad de facilitar el acceso a este tipo de saberes que suelen habitar en ámbitos más bien reducidos.

Tilonorrincos y espiritrompas

Pablo Américo
El niño y el adolescente conforman un sujeto perdido por la historia (además de ser inexistentes como sujeto en algunos puntos de la historia). No escriben, no se los publica y no se los considera con demasiada seriedad. Su único momento de relativo protagonismo se da cuando son interpelados por una figura valida (el docente, el directivo, el psicólogo, el pedagogo, el investigador, el periodista, etc.) que les permite dar algún tipo de testimonio sobre su mirada de la realidad. Señalando esto no busco proponer alguna forma de relativismo, todo lo contrario. No hay una intención de darle un valor académico a las ideas de un niño o adolescente, ni de pensar que los conceptos del “mundo de la vida cotidiana” deben ser elevados a ideas científicas (soy un firme soldado de la idea de que los científicos pueden y deben crear modelos que no se relacionen directamente con la realidad del objeto estudiado)(4). Simplemente buscó plantear lo siguiente: el niño, el adolescente y, su expresión institucionalizada, el alumno, son tipologías concebidas como “metáfora intelectual”, muy alejadas de la realidad del niño, el adolescente y el alumno verdaderos, que probablemente no podemos conocer.

La Rebeldía del Pensamiento

Gabriel E. D. Casellas
Repartí las pruebas de diagnóstico, corregidas, entre los alumnos. Y se inició el drama. Sabía que el grupo era difícil, que había varios de los niños que tenían personalidades fuertes, que replicarían de alguna manera, que manifestarían descontento ante alguna calificación más baja de lo esperado, etc. Pero lo que ocurrió sinceramente no lo esperaba.